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La futura A-33 acercará Murcia a Europa

Publicado en "La Verdad" el 15 de Noviembre de 2005.
En las últimas semanas mucho se viene hablando en la Comarca del Altiplano de la futura autovía que enlazará Blanca con Fuente la Higuera. Por un lado, desde el Ayuntamiento de Yecla, con su alcalde Juan Miguel Benedito (del P.P) a la cabeza, se defiende lo que se llama Alternativa 15 y, de otra parte, desde Jumilla, según desvelaron los grupos municipales en el Ayuntamiento de Yecla Alcey y Ayi (Periódico el Faro de Yecla de 3 de Noviembre de 2005), otro trazado encuadrado en la Altenativa 12 que transcurriría por los parajes jumillanos de la Jimena, la Anchura y los Charquillos. Tanto un trazado como el otro van a parar a la zona de las Casas del Puerto. Me gustaría dar unos argumentos medioambientales para justificar el por qué de la idoneidad de la alternativa 15. La alternativa 15 tendría una longitud, desde el punto común del entronque con la variante de Caudete, de casi 37 Km, mientras que la 12 alcanzaría los 45 Km de recorrido hasta el entronque en las Casas del Puerto. Ya tenemos, por tanto primer argumento, la menor distancia, unos 8 km menos por un lado que por otro. Esta autovía se cree que soportará un tráfico aproximado de 12000 vehículos diarios cuando entre en funcionamiento. Suponiendo una media de emisiones de dióxido de carbono de 160 gramos por Km (fuente: IDAE) para cada vehículo (aunque esto en realidad es mayor porque no todos los vehículos y camiones pesados emiten lo mismo) resulta que por la alternativa 15 se emitirían casi 6000 toneladas menos de dióxido de carbono al año, gas responsable del efecto invernadero. Para que nos hagamos una idea, las emisiones necesarias para desalar 1.000.000.000 (mil millones) de litros de agua, la que consumirían aproximadamente 6000 familias al año en nuestra Región. Con la falta de energía y de agua que tenemos no podemos emitir más gases de los que ya tenemos asignados por el Protocolo de Kyoto, así que me parece un argumento a tener en cuenta.

Un segundo argumento, la alternativa 12 tiene muchos más desniveles que la 15, casi horizontal, lo que supone emisiones mayores y ni que decir tiene que transcurre por parajes con alto contenido ecológico, lo cual hace de la 15 el itinerario menos agresivo con nuestro medio ambiente. A mi modesto juicio hay un tercero, las autovías hay que alejarlas de las ciudades porque pueden frenar en el futuro la expansión de las ciudades y zonas residenciales. No se debe hipotecar el crecimiento de las ciudades de Yecla y Jumilla con la autovía tan cercana al casco urbano. Además, una autovía es un foco de contaminación y mejor tenerlas alejadas del casco urbano. Las ciudades de Jumilla y Yecla seguirán unidas por la antigua carretera N-344 y ahora sin tanto vehículo, con lo cual el tiempo de viaje también se acortará y ya no será excusa el tráfico para acercarse a comer a las pedanías jumillanas de la Alquería y Fuente del Pino, donde por cierto, se come de maravilla. Espero que este asunto de la autovía no genere tensiones innecesarias entre nuestras ciudades. El Sr. Abellán, alcalde de Jumilla, del PSOE y el Sr. Benedito, alcalde de Yecla por el Partido Popular deben apostar por el mismo trazado para que la ejecución se realice sin más dilaciones. Que los signos políticos de los dos ayuntamientos sean distintos no significa que no hay que apoyar la alternativa más lógica, a mi entender la 15. Además, es importante significar que la autovía no está pensada para Yecla y Jumilla solamente. Esta autovía vertebrará al Sureste Español, conectará Europa con Andalucía Oriental, abrirá Murcia a Europa, ayudará a descongestionar la autovía Madrid-Alicante y la Alicante-Murcia, amén de que acortará distancias y tiempos entre Valencia y Murcia, lo cual ayudará más al desarrollo regional, pues tendremos ahora cuatro grandes vías de entrada a la Región.
Espero, y así deseo, que piensen lo mismo desde Madrid y que la no coincidencia de signo político entre el Gobierno Central y el Gobierno Regional no sea obstáculo para realizar lo que es lógico, lo que es reclamado, desde tanto tiempo, por el sector empresarial de Yecla y Jumilla. Pensemos en el bien común y no caigamos en la tentación de hacer creer que la alternativa 15 aislará a Jumilla, pues eso no es cierto. El trazado 12, además de ser más largo desde Yecla, atentaría gravemente contra el futuro desarrollo de Jumilla, ya que por un costado seguiría teniendo la actual vía rápida y por el otro la autovía, quedando Jumilla entre las dos, encajonada, sin posibilidad de crecimiento. La distancia con Murcia, ya sea por una alternativa u otra, seguiría siendo la misma, entonces, ¿por qué hacernos daño entre vecinos? ¿Por qué no acercar más el Altiplano a Europa?

EL AGUA DE TODOS

Publicado en el diario "La Verdad" el 16 de Julio de 2004



En los últimos meses, estamos asistiendo atónitos a los acontecimientos, que se suceden, en torno a la problemática del agua que padece todo el Levante Español, Cataluña incluida. Es preocupante ver cómo gobernantes que entran, sin más, y sin un plan alternativo serio, estudiado, riguroso, científico, se atreven a derogar la Ley más solidaria que la Democracia Española ha dado jamás. El famoso trasvase del Ebro, que por cierto, ahora ya inexistente, no era en modo alguno la totalidad del PHN. El anejo II del “denostado” PHN planeaba, y no con un número pequeño, la creación de desaladoras en el litoral levantino. También se contemplaban medidas de ahorro y reutilización, aumentar el número de estaciones depuradoras de aguas residuales, planes de actuación contra las avenidas, etc. Quizá, lo que no se supo vender fue el anejo II, del que tanto se habla en estos momentos, bien porque la obra principal y más vistosa era el trasvase del Ebro, o bien, porque las obras del anejo II estaban supeditadas al éxito del primero. En cualquier caso, este tema da mucho para hablar. Tan sólo pretendo dar mi visión como Físico de todo éste improvisado despropósito. Todos podemos ver párrafos y párrafos sobre el tema en cuestión, opiniones contrarias y favorables al trasvase, pero todas, eso sí, con un denominador común, la falta de agua en el Levante y Sureste Español. En cualquier caso, y como ya no podemos hacer nada para volver a lo que teníamos hace sólo unos meses, sólo nos queda intentar que las reivindicaciones de cada una de las comarcas se vean atendidas por el “nuevo plan”, o mejor dicho, “anejo II no derogado, pero transformado”. El plan alternativo, “las desaladoras por doquier”, a mi juicio, es una frivolidad. Desde luego que las desaladoras paliarán el déficit hídrico del litoral, probablemente a varios kilómetros del mismo, pero en las comarcas interiores se plantea el mismo inconveniente que se le achacaba al trasvase del Ebro, el bombeo del agua a cotas importantes, por ejemplo, en el caso del Altiplano, estaríamos hablando de una media de 600 metros por encima del nivel del mar, y en algunos sitios, incluso más. Se abre así, el debate energético. Los precios del bombeo del agua son iguales, el consumo energético para bombear agua, sea del mar o sea del Ebro, es el mismo, ahora bien, es evidente que las longitudes de las conducciones no lo son. Pero claro, el agua del Ebro era gratis, ahora habrá que invertir para poder extraer esa agua de mar. Esto supone aumentar costes energéticos, cuando la energía, precisamente no sobra. Las desaladoras tienen una vida limitada. ¿Se ha contado con ello? ¿Qué pasará cuando se agote la vida útil de las mismas? ¿Y con los emisarios de salmuera? ¿Se ha previsto ya una solución para que el Mediterráneo no sufra el impacto de altas concentraciones salinas cerca del litoral? Una desaladora no se construye en dos semanas ni en dos meses, así que el problema se volverá a presentar transcurridos unos años. Tampoco hay que olvidar que el agua desalada necesita un tratamiento para su consumo humano, nada desdeñable en cuanto a precios y controles sanitarios. Desde luego que el agua del Ebro también tenía que ser tratada, pero su tratamiento no era tan costoso. Resulta, por tanto, un agua cara de obtener, con sus consecuentes impactos medioambientales, que también están por ver. Luego, hay que valorar, muchas cosas antes de llevarlas a cabo. En el término medio está la solución.

Desalar, sí, trasvases, también, pero ¿de dónde? ¿Del Ebro? ¿Del Duero? Para todo ello están los estudios científicos, para que sean los científicos, y no los políticos los que dispongan de dónde es más conveniente trasvasar agua. Cierto es que hay informes favorables y desfavorables acerca del trasvase del Ebro, y no menos cierto es que los desfavorables están avalados siempre por los mismos. Uno lee los dos tipos de informe, y la verdad, los dos tienes razón, cada uno a su forma y manera y dependiendo de su posicionamiento ideológico.

En lo que estamos todos de acuerdo es en la necesidad de traer agua a las zonas que no la tienen, o como en nuestro caso, el del Altiplano, en la que el agua nos es arrebatada para llevarlas a otras zonas. ¿Podríamos hacer lo mismo que los aragoneses? ¿Nos podríamos oponer los yeclanos y jumillanos a que se lleven el agua del acuífero del Altiplano a otros lugares de la costa alicantina? Evidentemente NO, nuestra solidaridad y forma de ser no lo permitiría. Sabemos que el agua es de todos, el agua no es de nadie en particular, y no vamos a negar el derecho de su consumo a nadie, no vamos nosotros a frenar el desarrollo de ninguna zona por “cabezonería”.Eso sí, para que el acuífero del Altiplano pueda seguir dando agua, necesita ser recargado, y con agua de buena calidad. Hace poco salió publicado en prensa que la ministra de medio ambiente contemplaba, un posible trasvase desde el Talave hasta el Altiplano. Pero ¿no están en contra de los trasvases? ¿De dónde vendría esa agua? En los informes previos al PHN se contempló y se desaconsejaba, por su impacto ambiental y por la mala calidad del agua que vendría de dicho trasvase. Porque el agua, según ese informe, vendría del río Jarama, el río a donde van a parar las aguas residuales de Madrid. En dicho informe se habla también de un aumento de las dotaciones del trasvase Tajo-Segura con agua del río Duero actuando también el río Jarama como nexo entre uno y otro. Dicho informe no tiene desperdicio, aconsejo a los que tengan un poco de curiosidad que lean dichos trabajos, hechos por técnicos cualificados del ministerio de Medio Ambiente. Y aquí surge un interrogante. ¿Qué hubieran dicho los portugueses?

Para posicionarse en el conflictivo tema del agua hay que conocer las dos partes y, seguramente, optaríamos por consensuar ambos planes. Parece que el cambio de talante prometido no se refleja en éstas cuestiones. Trasvase sí, pero complementado con desaladoras, algo que ya defendía y defiende desde la firmeza y la seguridad, el Presidente de la Región de Murcia, Ramón Luís Valcárcel, y como es de sentido común, muchos dirigentes socialistas, a los cuáles, tuve la ocasión de ver en la manifestación de Valencia el año pasado y que posaban en la foto al lado de los dirigentes del Partido Popular. ¿Qué ha pasado para que los segundos cambien de opinión? Supongo que como todo, intereses de partido, que no los del pueblo soberano, los que trabajan para que éste país vaya a más cada día.

Ahora se lleva la moda antitrasvase, incluso en el P.P. Hace unas semanas en Sacedón (Guadalajara) el P.P. presentaba una moción en la que instaba al gobierno central a derogar leyes, decretos y reales decretos que regulan el trasvase Tajo-Segura. No puede ser cierto, ¡nos estamos volviendo locos con el tema¡ Lo que ayer era bueno, ¿ahora es malo? No me gustaría pensar que el P.P. de Castilla la Mancha pueda enfrentarse con el P.P. de la Región de Murcia, aunque, visto lo visto, a los del PSOE no les ha ido mal estar enfrentados entre sí. José Bono, ministro de Defensa y anterior presidente de Castilla la Mancha firmó y estaba de acuerdo con el PHN. Según él, dicho plan colmaba las demandas de Castilla la Mancha. Ahora calla. ¿Alguien lo entiende? Volvemos a la España de charanga y pandereta, y eso no es bueno para nadie. Mientras este circo político tiene lugar, los verdaderos actores principales, los agricultores, sufren en silencio la falta de materia prima, el agua, tan necesaria para sus campos.

No quisiera acabar este escrito sin plantear, al menos, mi posicionamiento y mi visión de las cosas respecto al problema del agua en el Altiplano. Los acuíferos se recargan de manera natural, pero cierto es también que cada año las lluvias son menores. Por tanto, la extracción de agua del acuífero ha de estar controlada y supeditada a los déficits hídricos en otras comarcas. Si ahora, con las desaladoras, la salvación nacional, las necesidades van a quedar cubiertas en el litoral, sólo espero que no sigan esquilmando el agua, que no tiene, el acuífero del altiplano. Si no se llevan agua de aquí, el acuífero se recargará en cuestión de años y se volverá a los niveles de antaño. Pero para ello, el trasvase Júcar-Vinalopó ha de colmar también las necesidades para las que se proyectó. En estos momentos, y hasta que las desaladoras del litoral alicantino entren en funcionamiento, se necesita un aporte al acuífero, y éste ha de pasar, forzosamente por contemplar ese ramal del Júcar-Vinalopó, que, cuando no haga falta podría quedar inoperante, pero eso sí, no podemos permitir que nos engañen y nos vuelvan a dejar sin el agua que ya teníamos asegurada. Es mucho más lógico hacer un ramal de unos pocos kilómetros hacia Yecla, desde Villena, que no el famoso ramal del pantano del Talave, pues tal y como están las cosas, también peligra el Tajo-Segura y, al final, nuestro gozo quedará en un pozo. Necesitamos pues tener, al menos, un canal abierto, con agua o sin agua, pero como mínimo, la infraestructura hecha para poder utilizarla en momentos de emergencia. El ramal de trasvase del Ebro proponía 40.000.000.000 de litros, los famosos 40 hectómetros cúbicos, para nuestra comarca. Ahora ya no los vamos a tener. ¿De dónde van a salir?

De otra parte, se está hablando mucho de los costes energéticos y de la energía que utilizarán las desaladoras. Ahora bien, si se sigue con la política energética actual, en la cual, el petróleo y el carbón son los responsables de la emisión de dióxido de carbono a la atmósfera, y se renuncia a la nuclear, que al fin y al cabo, es algo prometido en el programa electoral del PSOE, cierto es que se aumentará el consumo energético, y por ende, la emisión de gases de efecto invernadero. Tampoco lo entiendo. Se quieren reducir emisiones y se renuncia a utilizar una energía que no produce emisiones de dióxido de carbono, la nuclear. ¿De dónde vendrá esa energía adicional que necesitará el levante español? Los apagones ya están haciendo acto de aparición, ya veremos que ocurre en un futuro inmediato. Esto es la cuadratura del círculo.

He leído en el diario Expansión que la ministra de Medio Ambiente se replanteará la promesa electoral del PSOE en cuanto a la energía nuclear. Me alegro que ahora cambien de opinión. Pienso, y ya lo expuse en un artículo pasado, que no debemos renunciar a la energía nuclear. Dependemos energéticamente, y mucho, del exterior. No podemos crear plantas desaladoras a lo loco sin tener en cuenta si van a poder funcionar o no. ¿Energía eólica para las plantas desaladoras? ¿Serán autosuficientes? ¿Se ha estudiado el impacto medioambiental de parques eólicos en el litoral? El otro día el Congreso de los Diputados rechazó estudiar el IMPACTO AMBIENTAL de todas éstas obras alternativas. ¿Alguien me lo puede explicar? ¿Los grupos ecologistas están de acuerdo en que no se realice el Estudio de Impacto Ambiental de las actuaciones propuestas? Como siempre, aquí todo el mundo calla. Después de haber hecho numerosos estudios y pactado las posibles afecciones al medio ambiente del PHN y contemplado las mejoras, ahora vamos, y aceptamos un plan que no tiene Estudio de Impacto Ambiental, que dicen que harán cuando vayan a ponerlo en marcha. ¿Entiende esto alguien?

Son muchos los interrogantes que se plantean ante la incertidumbre que se nos avecina. La improvisación es mala consejera. Creo que se está improvisando, y sinceramente, los experimentos con gaseosa y en casa. Hace falta investigar más en la resolución del problema del agua. El PHN contentaba a todos. Su derogación contenta a Maragall, a Carod Rovira y a Marcelino Iglesias, porque ellos siguen teniendo el agua asegurada para sus ciudadanos, y mientras, aquí, dando ejemplo de utilización y reutilización del agua, modernizando regadíos, aprovechando hasta la última gota de agua, porque sabemos que es un bien escaso, nuestro futuro depende de ella. Sin agua, la región de Murcia se desertizará, necesitamos campos cultivados para que el desierto no se extienda por nuestras tierras.

LA ESPERANZA NUCLEAR

Estos últimos días de frío y nieve han puesto de relieve un serio problema que, al igual que ocurre todos los veranos, nos mancha la reputación a todos los españoles, no disponemos de energía suficiente y las consecuencias son las de siempre, los apagones programados y las tomaduras de pelo por parte de los que pueden y no quieren o no pueden resolver, un problema que cada día irá a más. Cada vez se necesita más energía y ésta, desde luego, nosotros no la tenemos. O la compramos o la producimos, pero esto último, desde hace algún tiempo, también es otro problema heredado por falta de previsión. Debemos adelantarnos al futuro y tener en cuenta que la demanda de energía va en aumento, y por tanto, no podemos quedar impasibles a la espera de que vengan de fuera a resolvernos el problema, y ya sabemos todos, a grandes males, grandes remedios.
Hoy en día, la energía es tan necesaria para el desarrollo de un país como el agua que bebemos. Nosotros mismos, sin energía no podemos desarrollar las tareas que tenemos encomendadas diariamente, y, para ello comemos, nuestro cuerpo extrae energía de los alimentos y luego la emplea en desarrollar trabajo. Necesitamos energía, y no sólo energía eléctrica, para todas las tareas cotidianas. El hombre obtiene energía de muy diversas fuentes, pudiendo distinguir dos grupos: fuentes de energía no renovables, es decir, las materias primas para obtener energía se agotan o pueden agotarse en un futuro, como por ejemplo, el petróleo, el carbón, el uranio...y las fuentes de energía renovables, a saber, las que no se van a agotar nunca o siempre dispondremos de ellas, tales como el sol, el viento, el agua,... hablando así de energía solar, eólica, hidráulica....

Fue a raíz de la crisis del Petróleo, en 1973, y debido a la gran dependencia que había del mismo, cuando los países más punteros impulsaron el desarrollo de las energías renovables. Además, la utilización de este tipo de energía no repercute sobre el medio ambiente y la materia prima es gratis. Aún así, este tipo de energía está por desarrollar plenamente para que pueda sustituir de una vez por todas a las fuentes de energía convencionales. El Programa Comunitario ALTENER tiene como objetivo básico que en 2005 el 8% de la energía que se produzca en la Unión Europea tenga como fuente las renovables. El camino es lento, pero al menos, ya se han sentado las bases, para que algún día el producir energía, en este mundo, no tenga efectos secundarios para el planeta: lluvia ácida, efecto invernadero, alteraciones del paisaje...

De entre las fuentes de energía no renovables, me voy a centrar en la energía nuclear para, entre otras cosas, justificar su uso hoy en día e intentar, al menos, informar acerca de las verdades que no se suelen contar, bien porque no conviene, bien porque no se quiere. Ya está bien de tanto engaño.

La energía nuclear no es tan peligrosa como nos hacen creer desde algunos sectores de la sociedad, y créanme que no sé que tipos de intereses, salvo los políticos, les mueven. De todas formas, éste es un debate que aún está por cerrar. Para opinar hay que escuchar todas las partes y yo tan sólo pretendo dar una visión menos integrista acerca de este tema. Que quede muy claro que no estoy en contra de las energías renovables pero no se puede sustituir, de la noche a la mañana, por más dinero que se invierta, el uso de la energía nuclear, a la que algunos consideran de “derechas”, no porque los partidos de centroderecha la defiendan, que tampoco es el caso, sino porque los partidos “progresistas” la atacan. Estos últimos se permitieron el lujo, en su último programa electoral, de proponer “el cierre paulatino de las centrales nucleares que están en funcionamiento”. Esto hubiera tenido un gran coste para España y hubiera supuesto un gran despilfarro, como tantos otros producidos en la década de los ochenta y el primer lustro de los noventa.
La moratoria nuclear firmada por el gobierno de Felipe González en 1983 frenó el desarrollo de la energía nuclear, y centrales como las de Lemóniz, Trillo II y Valdecaballeros I y II fueron paralizadas y ahora están siendo amortizadas por todos los contribuyentes a través del recibo de la luz. Los costes de la moratoria nuclear suponen un 3.54% de cada recibo, en total, asciende a unos 700.000 millones de pesetas anuales, cantidad nada despreciable que podría destinarse a otras cosas y no a “indemnizar” a las eléctricas por las pérdidas ocasionadas por este concepto. Además, como compramos energía a Francia, en el recibo de la luz pagamos un 0.5% del importe a EDF, empresa eléctrica francesa que suministra energía a nuestro país, sobretodo al norte de España, gracias a un acuerdo del Gobierno.
La política energética de los años ochenta fue potenciar el uso de las centrales de carbón, posiblemente por ayudar a la minería española, y de paso no mermar el vivero de votos que tenían, pero no consiguieron sanear el sector minero que sigue tan deficitario ahora como entonces. Entiendo que nadie quiera ponerle el cascabel al gato, pero alguna vez habrá que hacerlo en aras del interés nacional. De todas formas, no es el momento ni el lugar para hablar del carbón, ese es otro tema. Lo que sí está claro es que la producción energética en España utilizando como materia prima el carbón, además de perjudicial para la atmósfera, es cara, porque las eléctricas, para que el sector minero no desaparezca, están obligadas a comprar un carbón mucho más caro y con menor rendimiento que el extranjero, lo cual implica que este sobrecoste también recae sobre nuestros recibos de la luz, a saber, un 4.86%. Luego si casi un 10% del recibo son impuestos, motivados, a mi juicio, por una mala política energética, heredada de los gobiernos anteriores y falta de un auténtico plan de choque del actual, lo que debemos plantearnos todos es si se puede abaratar la producción, lo que se traduciría en una disminución del dinero que pagamos por ella. Si eso pasa por no prescindir de la energía nuclear entonces, nos haremos tres favores, por un lado, reduciremos la emisión de gases de efecto invernadero a la atmósfera (las centrales nucleares no emiten dióxido de carbono por ejemplo) y así cumpliremos con el tratado de Kyoto. Por otro lado, no nos veremos obligados a comprar energía al exterior, lo cual, como sabemos todos es mucho más caro que si se produce aquí y finalmente, como para producir se necesitan más centrales, también crecerían los empleos directos e indirectos debidos a su puesta en funcionamiento.

La energía nuclear, proporciona un tercio de la energía eléctrica que se produce en la Unión Europea, evitando así, la emisión de 700 millones de toneladas de CO2 por año a la atmósfera. A escala mundial, en 1.996, se evitó la emisión de 2’33 billones de toneladas de dióxido de carbono(CO2) a la atmósfera, gracias a la energía nuclear. Por otra parte, también se evitan otras emisiones de elementos contaminantes que se generan en el uso de combustibles fósiles, como el carbón o el petróleo. Tomemos como ejemplo, la central nuclear española Santa María de Garoña (Burgos), que ha evitado que se descargue a la atmósfera 90 millones de toneladas de dióxido de carbono(CO2), 312.000 toneladas de nitratos(NOx), 650.000 toneladas de dióxido de azufre(SO2), así como 170.000 toneladas de cenizas, que contienen a su vez más de 5.200 toneladas de arsénico, cadmio, mercurio y plomo. Es, por tanto, menos perjudicial, a priori, que las otras fuentes de energía convencionales. Si echamos un vistazo a la tabla veremos por qué. En la tabla se muestra lo que gasta y produce una central que genere mil millones de watios de potencia según el tipo de fuente de energía que utilice. La central nuclear de Cofrentes es una buena aproximación.


Como podemos ver, la utilización de centrales nucleares frena la lluvia ácida y la concentración de sustancias nocivas en el aire, pues los únicos residuos son los radiactivos y están controlados para que no repercutan en el exterior. Pero sepamos un poco más acerca de la radioactividad y los peligros de ésta para el hombre. La utilización de la energía nuclear por fisión entraña una serie de riesgos que es importante conocer. Tres son fundamentalmente los mayores peligros.


1.-Riesgo de explosiones nucleares en las centrales.
Es bastante improbable, de hecho, todavía hoy no hay constancia de que haya ocurrido en ninguna central del mundo, después de casi 50 años utilizando este tipo de energía.
2.-Fugas radioactivas.
No son normales, pero la experiencia nos indica que pueden ocurrir. Un caso reciente ha sido la fuga radiactiva de Chernobil. Pasados los años se demostró que todo fue producto de la imprudencia de los soviéticos y formaba parte de un experimento secreto para aumentar el rendimiento de la central nuclear y todo ello, unido a las deficientes medidas de seguridad, provocaron el mayor accidente nuclear de la historia. No es probable que se repita.
3.-La radioactividad.
La radiactividad consiste en la emisión de partículas y radiaciones de los átomos de algunos elementos. Son radiactivos aquellos elementos que tienen un número muy elevado de protones y neutrones. Los tipos principales de desintegración radiactiva por parte del átomo son los siguientes:
La radiación alfa (a) está formada por partículas con carga eléctrica positiva y tienen la estructura de un núcleo de helio. Se pueden detener por una simple hoja fina de papel o la misma piel del cuerpo humano. La radiación beta (b) está compuesta por una corriente de partículas semejantes a los electrones. Tienen carga eléctrica negativa y se pueden detener con una hoja de metal de algunos milímetros o una lámina de madera de algunos centímetros de espesor. La radiación gamma (g), no tiene carga eléctrica y es la más peligrosa. Pueden recorrer centenares de metros en el aire y para detener esta radiación electromagnética es necesaria una placa gruesa de plomo o una pared de hormigón. Los neutrones son otro producto de la desintegración nuclear y tienen un poder de penetración importante, aunque el agua es un excelente blindaje frente a ellos.
La radioactividad puede ser natural o artificial, esto es, producida por el hombre. Empecemos por la natural, la más importante.
Radiación natural:
Siempre ha existido y procede de las materias existentes en todo el Universo. El primer tipo es la radiación cósmica, procedente del Sol y otras estrellas. Puede ser visible ( por ejemplo la luz) o invisible (rayos ultravioletas). Son debidas a las enormes explosiones nucleares que se producen en todas las estrellas. El segundo grupo importante es el de los elementos naturales radioactivos (uranio, torio, radio...) que existen de forma natural en el aire, agua, alimentos o en el propio cuerpo humano(potasio y carbono-14).. La radiación natural representa el 89,4% de la recibida por el hombre y se distribuye como sigue:
Radiación cósmica.......................................................15%
Radiación de los elementos naturales.........................54.4%
Alimentos ingeridos......................................................20%

Radiación artificial:
Proviene de fuentes creadas por el hombre, como por ejemplo, televisores, radiografías, centrales nucleares, etc... La radiación artificial representa el 10,6% restante de la recibida por el hombre y se reparte como vemos:
Televisores y otros aparatos...........................................0,5%
Realización de radiografías.............................................10%
Proximidades a centrales nucleares................................0,1%

Se desprende de los datos que el hombre y la radioactividad conviven desde tiempos remotos. Veamos más acerca de la radioactividad natural para que nos demos cuenta de que la información que nos ofrecen no es del todo cierta:

Podemos hablar de una radiación que nos llega del espacio en forma de Rayos Cósmicos. Se puede hacer bien poco para evitarlos, ya que atraviesan casi todos los materiales (incluso entran en nuestras casas). La dosis media que una persona recibe al año por esta radiación es de 0,25 milisievert (mSv) , aunque puede oscilar entre 0,2 y 0,3 mSv. Una persona puede recibir 100.000 rayos de neutrones y 400.000 rayos secundarios a la hora. Por su parte, una persona que viaje habitualmente en avión realizando vuelos transoceánicos estará más expuesta a estos rayos, ya que su poder aumenta con la altura (10 mSv. a 15 Km. de altitud).
EL gas Radón procede del uranio que se encuentra en la tierra de forma natural. La dosis media que en España se recibe por este gas se encuentra en 1,2 mSv., pudiéndose alcanzar hasta 40 mSv. en alguna zonas de la Península Ibérica. Esta dosis se recibe principalmente en el interior de los edificios, ya que se concentra más que en el exterior, donde se dispersa con mayor facilidad.
La Tierra y los edificios emiten también radiación gamma, lamás dañina. Todos recibimos continuamente estas ondas electromagnéticas de alto poder. La tierra tiene radiactividad natural, y puesto que gran cantidad de los productos y materiales que utilizamos en nuestra vida cotidiana proceden de ella, también éstos emiten rayos gamma, en el exterior y en el interior de los edificios. La dosis media por año que una persona recibe en España por estos rayos es de 0,45 mSv., pudiendo llegar a 1 mSv. en ciertas zonas. La zona occidental de la Península está más expuesta a este tipo de radiaciones, al igual que al radón, siendo la parte de Galicia la más afectada.
Alrededor de 30.000 átomos emisores de rayos alfa, beta y algunos gamma se desintegran cada hora en nuestros pulmones, procedentes del aire que respiramos. Por su parte, somos atravesados por más de 200 millones de rayos gamma a la hora procedentes del suelo y de los edificios.
En cuanto al grupo de los alimentos, decir que éstos y nuestro mismo cuerpo poseen radioactividad natural. La fuente principal de esta radiación interna es el potasio-40 y el carbono-14, introducidos en nuestro cuerpo a través de los alimentos. La dosis media que una persona recibe por este concepto es de 0,3 mSv, de los cuales 0,18 son debidos al potasio. Esta radiación es muy difícil de eliminar. El marisco es el alimento que más radiación natural concentra. En definitiva, en el interior de nuestro cuerpo se desintegran cada hora, aproximadamente, 15 millones de átomos de potasio-40 y 7000 de uranio natural.
Los efectos de la lluvia radioactiva son casi despreciables hoy en día, en torno a los 0,005 mSv, los cuales varían en función también de las zonas geográficas.
Los límites anuales de dosis radiológica, fijados por la Unión Europea, que una persona puede absorber son, para los trabajadores profesionalmente expuestos (los que habitualmente están sometidos a radiaciones ionizantes) de 20 mSv. Para la población en general el límite está en 5 mSv.
Como dato comparativo, veamos que la dosis que recibimos por fuentes artificiales de radiación es, según el caso, despreciable frente a las naturales:
Vivir cerca de una central nuclear(al año)..................0.01mSv
Dos horas de televisión diarias(al año)............................3mSv
Radiografía médica.........................................................3 mSv

El mensaje que quiero transmitir es un mensaje de tranquilidad ante el uso de la energía nuclear. Al igual que ustedes yo también estoy sensibilizado con los temas medioambientales y mis conocimientos en este área me permiten afirmar que el uso racional y prudente de la energía nuclear puede arreglar el déficit de energía que España, y por supuesto, el resto del mundo, padece. Los países más avanzados tecnológicamente se están planteando levantar la moratoria nuclear (uno de ellos es Estados Unidos), que además de rascarnos el bolsillo en todos los recibos de la luz, está deteniendo el desarrollo energético de un país como el nuestro. Si no lo creen, miren al estado vecino, Francia, construye centrales nucleares para vender energía eléctrica a los países vecinos, como España y buena parte de la energía que se consume en el norte de nuestro país está generada allí. Como dato, decir que en Francia el 75% de la energía que se produce es de origen nuclear y no piensan, desde luego, renunciar a esta fuente de energía barata, muy barata, y poderosa. Va siendo hora, por tanto, de afrontar el futuro con una mentalidad clara y abierta, a la vez que realista. De momento, la energía nuclear es la que está en clara ventaja frente a las demás por su coste y rendimiento. Ya llegará el día, que no está muy lejos, en que podamos prescindir de ella si queremos, pero de momento la necesitamos. Si me apuran, la energía del futuro no está en la eólica ni la solar, pues tampoco podemos llenar el paisaje de aerogeneradores suficientes como para abastecer la demanda energética, al final también perjudicarían, sería una contaminación, visual y paisajística, como la definen algunos grupos ecologistas. La energía del futuro está en la energía nuclear de fusión, que no de fisión, que es la que actualmente se utiliza, que tiene la ventaja de no trabajar con elementos radioactivos, la materia prima es el agua, y es tan potente como la energía pero esto es otra historia...

Sobre este tema habría mucho más que decir. Seguro que se han quedado cosas en el tintero, pero espero, al menos, haber contribuido a desmitificar eso que llaman “el peligro nuclear”. Yo lo llamo “la esperanza nuclear”.Gracias. Imprimir artículo
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