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Esperanza Aguirre tiene razón

Este curso escolar comienza con la implantación de Educación para la Ciudadanía, una asignatura que nació con polémica y que sigue provocando un enconado debate en el mundo escolar y político. Educación para la Ciudadanía, nos guste o no, es una asignatura ajustada a Ley, pero no menos cierto es que, como asignatura optativa, puede ser susceptible de ser modificada o sustituida por otra, sin que por ello los fines básicos de la asignatura sufran modificación alguna. La finalidad y contenido de esta asignatura es: “ofrecer a todos los estudiantes un espacio de reflexión, análisis y estudio acerca de las características fundamentales y el funcionamiento de un régimen democrático, de los principios y derechos establecidos en la Constitución Española y en los tratados y las declaraciones universales de los Derechos Humanos”, “así como de los valores comunes que constituyen el sustrato de la ciudadanía democrática en un contexto global”. En los proyectos de voluntariado propuestos por Esperanza Aguirre subyacen todas estas finalidades y contenidos que la Ley propone para articular la asignatura de EPC. Nuevamente Esperanza Aguirre ha dado primero y los socialistas se están poniendo nerviosos. Las experiencias de voluntariado, y lo digo por experiencia, ayudan, y de qué manera, a crear una conciencia social crítica que servirá a los alumnos para formarse una idea propia, y no prestada ni impuesta por el profesor de turno, de los problemas que tiene nuestra sociedad, de los fallos que se comenten, del reparto desigual de la riqueza, del egoísmo imperante en nuestra sociedad que permite que miles de ancianos vivan solos en las calles u olvidados en residencias, la mayoría de ellas, atendidas por religiosas. Proyectos de voluntariado que forjarán vocaciones de servicio a la sociedad y acercarán a nuestros hijos una visión más humana y objetiva de lo que realmente ocurre, ayudándoles a fomentar valores como la solidaridad y la tolerancia.
Cuando alguien critica y objeta alguna cosa es necesario proponer alternativas serias. Pues bien, esta alternativa a la asignatura de Educación para la Ciudadanía propuesta por Esperanza Aguirre tiene todo lo necesario para convertirse en una auténtica opción. Ahora falta que sigan su ejemplo las otras Comunidades Autónomas gobernadas por el PP, las del PSOE, por disciplina de partido no lo harán. Los jueces tienen un argumento más para sus resoluciones en contra de EPC. Si el PSOE quiere diálogo y entendimiento lo tendrá si acepta la idea de Aguirre, una de las más sensatas y coherentes vistas últimamente. Una propuesta constructiva fomentando el diálogo, el respeto, la solidaridad, la tolerancia ¿no persigue esto la asignatura EPC?

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Bien dicho. Ya es hora que la gente del PP diga algo en favor de la dirigente madrileña.

Anónimo dijo...

A Pedro Antonio no le hará gracia este artículo...te acuerdas en Valencia lo que soltó????

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